domingo, diciembre 11, 2005

POR MI LIBERTAD POR TU LIBERTAD

YO ESTOY CON LA COPE
CON LA LIBERTAD DE TODOS

AZ CONTRA ZP ESPA�A ES ESPA�A EXISTE

EL HUNDIMIENTO

El Hundimiento
El presidente Rodríguez miraba con sus ojos acuosos la tapa de la caja del inmenso puzzle de 15.000 piezas. La gobernación del Estado, se podía leer en la tapa, cuya imagen mostraba un espléndido mapa de España. Sobre la gran mesa de operaciones del búnker de La Moncloa, los miles de piezas desparramadas sin orden ni concierto parecían esperar que alguien las devolviese a su lugar.La vicepresidenta se agitaba inquieta a su lado. Presidente, ¿crees que era realmente necesario desmontar el cuadro?. Que sí, María Teresa, que lo volveré a componer de una manera mucho más justa, solidaria e inteligente. Además, Pasqual y Josep Lluis me dijeron que lo veían clarísimo, lo que pasa es que ahora no sé bien por dónde empezar. Pero ya saldremos adelante, verás. Todo es cuestión de empezar por el marco, y luego.... Sí, presidente, pero es que las cámaras de seguridad muestran que Josep Lluis y Pasqual, al ayudarte a desmontarlo, se metieron algunas piezas en el bolsillo, y así será muy difícil que.... Los labios permanentemente humedecidos del presidente se crisparon y bajo sus arqueadas cejas se dibujó una mirada dura: María Teresa, que te digo que sí, que lo conseguiré.... Un estruendo procedente de la superficie interrumpió al presidente. ¿Qué ha sido eso?.Rubalcaba entró corriendo con el semblante inquieto. Presidente, es una manifestación de dos millones de.... Querrás decir doscientas mil personas, terció la vicepresidenta mirando con ojos flamígeros al recién llegado, y señalando con discretos movimientos de cabeza al presidente. Eh... sí, eso, doscientas mil personas que se manifiestan.... ¿Son los fascistas, Alfredo, son los fascistas que vienen a acabar con la democracia, a lincharnos?. Bueno, no sé presidente, tal vez sí, aunque los observadores dicen que hay miles de niños, ancianos, y hasta monjas.Resistiremos. Con talante, con diálogo, con solidaridad, con honestidad, sobre todo con honestidad y transparencia.... Esto..., presidente, está ahí fuera Montilla, que dice que tiene que contarte algo, musitó Rubalcaba mirando al suelo. Montilla irrumpió en la sala crispado, farfullando algo sobre unos intereses y una prescripción, para acabar vociferando ... Pedro J. es un fascista al servicio de la derecha extrema!!!.Pepe, no te preocupes, les haremos frente. Alfredo, ocúpate de que desde La Vanguardia.... Presidente, es que La Vanguardia publica hoy un artículo subversivo sobre la iglesia y la educación.... ¿También ellos? Pues El País, y Gabilondo,.... Gabilondo está rodeado en el frente norte, no levanta cabeza. Y El País está publicando colaboraciones muy sospechosas. ¿Los fascistas han tomado El País?. No, Presidente, qué va... es Alfonso Guerra, que hoy ha dejado el estatuto catalán hecho unos zorros. Y además pide que no se empuje al PP hacia el exterior, sino que se le atraiga al pacto. Guerra... Guerra buscando un pacto por su cuenta, a mis espaldas... La luz del búnker perdió intensidad durante unos segundos, y todos los presentes se miraron inquietos.¿Y eso, qué ha sido eso?. López Garrido entró descompuesto: ha sido una carta demoledora de Rosa Díez. Y dicen en superficie que otra marcha de un millón y medio... ¡¡¡Diego!!!, bramó la vicepresidenta. ...quiero decir... de 150.000 personas avanza hacia nosotros clamando por la memoria de las víctimas del terrorismo. Hay que evitar que se una con la que avanza en defensa de la familia tradicional, o quedaremos aislados. ¡¡¡De ésa me ocupo yo, presidente!!! clamó Zerolo vestido de lagarterana en el momento de aparecer en la sala de mando. Zerolo, que te pierdes... susurró en tono burlón Rubalcaba.¿Y dónde está Solbes?. Presidente, se le ha visto haciendo maletas. Pero... ahora que lo de la OPA funciona, ¿por qué?. Bueno, presidente... funcionaba. Los aliados han capturado el avión en el que viajaba en secreto el presidente de la comisión europea. Traidores, estamos infiltrados por multitud de traidores.Que venga Bono. En pocos segundos, un ordenanza trajo un aparato de teléfono que el presidente tomó raudo: Pepe, ¿por qué no estás aquí en el búnker con el gabinete de crisis?. Todos oyeron la voz engolada del ministro de defensa: Ej que, veráj presidente, tenía que presentar un libro en Ejtepona y... Pero en ejpíritu ejtoy con vosotros, presidente. Huy, parece que se corta... grrjjjjjjjj.Rodríguez colgó y se puso a pasear arriba y abajo por la estancia, con las manos a la espalda, murmurando ¿qué haría él en este caso, qué hubiera hecho él...?. Los demás se miraron desconcertados, hasta que la vicepresidenta se atrevió a preguntar: ¿en quién piensas, presidente, en Pablo Iglesias, en Azaña, en González,...?. No. En mi abuelo.Rubalcaba y la vicepresidenta se miraron con semblante desesperado. Alfredo se llevó la mano al auricular apenas perceptible en su oído derecho, a través del cual Polanco le transmitía instrucciones y en este momento bramaba ¡¡¡cargáoslo, cargaos a este tío, que nos hunde por los restos!!!. Esto, presidente, que dice Don Jesús que...No. Tranquilos, ya lo tengo. Los legendarios ojos azules del presidente brillaban de nuevo bajo sus arqueadas cejas y aquella sonrisa, que algunos veían bobalicona y otros irresistible, volvía a lucir: Franco. Franco es la solución. Trigésimo aniversario, es el momento de llenar las televisiones de banderas franquistas, brazos en alto y camisas azules. Y luego, como contraste, yo: talante, diálogo, solidaridaz, paz. Manos a la obra, compañeros.Y los presentes se alejaron por el pasillo murmurando rítmicamente ¡Franco, Franco, Franco...!. Todos menos Montilla que, cogido del brazo de Rubalcaba, preguntaba: oye, Alfredo, y este Franco, ¿era de los nuestros?... es que he oído mucho a Manuela hablar de él, pero ..., mientras miraba embelesado media docena de piezas del puzzle que había afanado al salir de la sala.
GERMONT

EL PEOR FASCISTA

El peor fascista
He dudado si escribir fascista o totalitario. En los tiempos que corren, pienso que es mucho más claro usar el término fascista, ya que por los sorprendentes efectos de la propaganda "progresista" que durante años ha alimentado nuestro vocabulario, parece que totalitarismo no se identifica tanto con algo pernicioso. El peor fascista es el que no sabe que lo es. De la misma manera que dicen que el más loco es el que jamás se plantea ni remotamente la posibilidad de estarlo, el más peligroso espécimen de fascista es aquel que niega convencido su esencia. Y lo hará porque nunca comprenderá que el fascismo no es tan solo una ideología desarrollada en el primer tercio del siglo XX: es una actitud. Es la actitud de quien, superada la etapa en que reivindica su propio y legítimo derecho a lo que sea, se adentra peligrosamente en el terreno de decirles a los demás lo que pueden o deben hacer. Huelga decir que si el personaje accede a ciertas cotas de poder esa desviación tiene efectos preocupantes no ya sobre su entorno inmediato, sino sobre la colectividad y sobre la propia libertad. Es lo que sucede, por ejemplo, en Cataluña. Ellos lo negarán, claro está, entre grandes aspavientos. Pero Cataluña está inmersa ahora mismo en una dinámica puramente fascista que impregna buena parte de la vida cotidiana hasta extremos de los que estoy convencido que ni los propios protagonistas son conscientes. En Cataluña, igual que en la Italia mussoliniana o en la España franquista, hay una sola ideología, que además se ha convertido en transversal abarcando sorprendentemente desde la izquierda hasta la derecha: el nacionalismo. Poco importa que la tendencia o la apariencia de cada partido presente perfiles más o menos comunistas, socialdemócratas o conservadores (liberales ya ni pensarlo): lo único visible en sus programas y sobre todo a la hora de ejercer el poder es el nacionalismo. El resultado es que la alternancia política catalana es un mito irreal: buena prueba de ello fue el período de negociaciones tras las últimas elecciones autonómicas. Lo único más o menos relevante era la cara del titular de la presidencia de la Generalitat, pero nadie dudaba de que la política seguiría la misma línea que bajo CiU. Diferencias de matices y de estilo, pero más de lo mismo: nacionalismo exacerbado como único horizonte. Esto puede rebatirse diciendo que, en definitiva, la ciudadanía vota lo que quiere y por tanto todo es legítimo. Y no les faltaría razón. Pero es que las actitudes fascistas se propagan. La última, y para mí gravísima, es la aparición en televisión de todo un primer ministro refiriéndose con nombres y apellidos a un ciudadano, a un industrial, reprochándole haber hecho una manifestación, tímida por cierto, de españolidad. Ni siquiera le sirvió a este infortunado disidente haber sido hace apenas unos meses uno de los firmantes de una carta pública animando al presidente de la Generalitat a sacar adelante el proyecto de estatuto ultranacionalista. De seguir así, no cabe descartar que TV3 acabe emitiendo un "Aló, Conseller" que, en el más puro estilo bolivariano, permita a los capitostes del régimen señalar públicamente a los disidentes para su posterior linchamiento civil. Cataluña, como siempre, calla. Pero la enfermedad se extiende y lo contamina todo. Codorniu, por ejemplo, rival directo y eterno de la empresa estigmatizada por el Reichsführer Bargalló, corre ahora el riesgo de quedar como "el cava del régimen" y ser el preferido de las elites nacionalistas, pero viéndose simultáneamente rechazado en el resto de España precisamente por esa circunstancia. Y es que el fascismo lo impregna todo, y ésa es precisamente su principal característica: la pretensión de involucrar a toda la sociedad en su proyecto, sin tolerar la mínima discrepancia, ni tan solo una diferencia de matiz. La sociedad queda automáticamente dividida entre adictos al régimen y desafectos. Y se exigen constantes muestras de adhesión inquebrantable, como antes era obligado el saludo brazo en alto o el ritual "arriba España". E igual que en los demás regímenes fascistas, brotan por doquier los voluntarios civiles, los entusiastas comisarios políticos que no dudarán en denunciar ante las oficinas creadas ad hoc a aquellos comerciantes que no rotulen en catalán. O que no vacilarán en exigir, en cualquier ámbito social o profesional de que formen parte, el uso excluyente del catalán o la aprobación de una moción a favor del estatuto nacionalista. Otra característica fundamental del fascismo es la de hostigar desde el gobierno a los escasos opositores, ya casi resistentes, que osan no ya combatir, sino simplemente discrepar de las consignas de la autoridad suprema. Nada de tolerancia, libertad o democracia. O mejor dicho, sí, siempre y cuando no se cuestionen los elementos esenciales del régimen. No descarto que en un futuro no lejano llegue a ser penalizada, como lo es hoy la trivialización del holocausto, la negación del hecho diferencial catalán. En España se puede discrepar, y del modo más grosero, del sistema de Estado existente. Se puede criticar a la monarquía, se puede despreciar la constitución, se puede negar la propia existencia de la nación. Que a nadie se le ocurra en Cataluña criticar a la Generalitat, negar la necesidad del nuevo estatuto, o poner en duda la incuestionable existencia eterna de la nación catalana. Esos son los principios fundamentales del régimen, y son intocables, de obra o pensamiento. Porque realmente lo que impera en Cataluña ahora mismo es un régimen autóctono, endogámico y agresivo, que no permite, ni como coartada para su propia legitimidad democrática, la existencia de una sola voz que cuestione los principios fundamentales del movimiento nacionalista. Prueba de ello es la desaforada campaña desatada contra la única, repito, la única emisora de radio que no sigue la línea imperante. Maniobras diplomáticas, amenazas nada veladas, manifestaciones ante la sede de la emisora, inquietantes "consejos de control" que supervisan la ortodoxia de las opiniones vertidas,... Mussolini, al menos, sabía y reconocía que era fascista. Estos no lo reconocen ni, probablemente, lo saben. Por eso son los más peligrosos, como aquellos enfermos que ignoran ser portadores de un virus y lo van inoculando a su alrededor a las gentes que no desconfían de ellos.
GERMONT

sábado, diciembre 10, 2005

AZ CONTRA ZP